Queremos adelgazar por salud.
Y cuando el sano no consigue abrocharse el botón, también se apunta al gimnasio.

YES YOU CAN!

Gordos. Vagos. Malolientes.
Es la tríada de asociación al gordo. Base de la gordofobia. Asociación formada por todos. Nombremos algún aludido a la contribución: las películas cómicas en las que los gordos siempre son los torpes de los que nos reímos, y los profesionales de la nutrición que al no conseguir que alguien adelgace, se deshacen con un "si quisiera podría".

"Si quisiera podría".
Me hablaron de la acechante diabetes en torno a mi obesidad. A mí la insulina se me desequilibra más con el dulzor de ciertas narrativas.
Querer no es poder. Querer es querer. Desear es desear. Imaginar es imaginar.
Pero querer adelgazar no es lo que te hace adelgazar. Querer repudiar la comida no lo hace realidad. Imaginar que al reducir kilos todo será más fácil es una fantasía. A veces es mejor no obtener lo que se desea. A menudo se consiguen las cosas sin querer.

Querer es poder es el lema que propicia la venta.
El producto que queremos, lo podemos tener, por medio de la moneda.
De esta forma, todo lo que quieres, lo puedes.
De esta forma, un cuerpo determinado, lo puedes querer. Lo puedes adquirir. Si quieres.

Puedes querer el kit completo. El pack. El complemento perfecto para ese cuerpo. Quieres lo que come. Quieres lo que viste. Quieres sus resultados en las analíticas. En el deporte. Quieres hacer lo que hace ese cuerpo en su tiempo libre. Quieres follar a la gente que se folla ese cuerpo. Suplantación.

Hay veces que no quieres.
Hay veces que no puedes, lo aceptas, te convences, ya no quieres.

Querer es poder parece que niega la existencia del imposible. Querer es poder, condena la ausencia de querer.


El diagnóstico

Yo pensé de forma seria la posibilidad de estar mal de la cabeza el día que me sentí inhabilitada. Cuando dejé de hacer cosas que antes hacía. O que habría hecho si no tuviese ciertos pensamientos.

Dejaba de ir de cenas o a sitios con mis amigos por comer o por no comer. Me impedía concentrarme. No trabajaba bien. Me despertaba por las noches pensando en comida. La palabra dieta me ponía violenta. Sabía desde hacía mucho que tenía un problema, pero pensaba que no era para tanto. Cuando adelgazase se pasaría. Pero no adelgazaba. O adelgazaba y engordaba.
Llegaron los ataques de ansiedad en toda regla. Los que causan parálisis y no te dejan respirar. Las lloreras sin provocación aparente. Ahí ya no hubo que negar. Y sin nada que negar, pedí cita al médico de cabecera.

Le dije que tenía mucho estrés. Que quería controlarlo. Esperaba que me enseñara a respirar. Algo de relajación.
Me dio un volante para ir al hospital. En el papel tan sólo indicaba "TCA". Llegué al primer hospital, me miraron de arriba a abajo en recepción, me preguntaron "¿Pero tú te quieres suicidar?".

TCA descubrí que era el acrónimo de Transtorno de la Conducta Alimenticia. Y no estaba delgada. Los primeros médicos que, por error, me encontré, no entendían nada.
Yo había ido a pedir ayuda con la ansiedad. Y yo tampoco entendía por qué al llevar ese volante en la mano me miraban con cara de pena, preocupación y asco.

Fue un diagnóstico horrible. El mejor que me han hecho en la vida.


El consejo fácil

Cuando queremos que alguien pierda peso queremos ponérselo fácil.
Pobrecita cosa. Ya tiene bastante con estar así (gorda). No se lo pongamos más difícil. No añadamos más sufrimiento.

Es fácil olvidar la identidad de la persona, sus disparidades. Es fácil no recordar la existencia de formas distintas de ayudar. Es fácil no dejar hacer al que tiene en frente lo que crea conveniente con su alimentación, su cuerpo y su puta vida. Ya sabemos lo que tiene que hacer. Se lo decimos. Es fácil decirlo. Es fácil, y es ayuda.

Prejuzgamos bajo un estándart que nos permite sacar veredictos a la ligera.

La endocrinología es también compleja y, aunque todos los cuerpos son iguales, también tienen sus diferencias.

La dieta en 5 fáciles pasos es fácil.
Qué fácil comprarse unas chocolatinas sustitutivas. Hay quien no quiere saber, o quizás no necesite saber si es que está deprimido por pesar 150 kg o entró en la carrera de los ciento-y de la mano de la depresión. Pero eso no es fácil. No es necesario agravar la situación señalando la posible existencia de problemas que es posible que ni empiecen ni terminen en la comida, pero que sin duda pasan por ella como forma de comerse todo lo que les pasa.

Es fácil escribir un blog diciéndole a un gordo que deje de comer. O una campaña de publicidad. O dirigirse a todas las mujeres que pretenden ir a la playa.La foto del antes y el después es fácil de encontrar. Es fácil de publicar.
Para qué preguntar antes de pulsar el botón de enviar.

Es fácil pensar que se hace por el otro, que se hace por ayudar. Es fácil fijarse en la ayuda, en lugar de mirar la cifra económica al final de la charla.

La barrita sustitutiva compuesta de moneditas, es fácil que resulte indigesta.


Proyección en Madrid

La Vida Engorda se proyectará el 5 de junio de 2017 a las 20:00 en el espacio de coworking El Patio.

La entrada es libre pero las plazas son limitadas, por lo que se ruega reservar plaza escribiendo a hola@laparticular.com

El Patio: C/ Pizarro, 24, local El Patio. Metros: Noviciado, Callao, Tribunal.

Proyectaremos la entrevista completa y después abriremos un diálogo/coloquio. La entrevista no está pública en internet, por lo que es una oportunidad fantástica para acercarse, verla, y compartir impresiones con todo el equipo de La Vida Engorda: La CALA, Rubén Vicente y La Particular.
Os invitamos a venir y participar de este proyecto.

mail-lavidaengorda

La Vida Engorda es un ensayo con formato audiovisual. Un ensayo en el que confluyen la pasión por el conocimiento, la expresión artística, la relevancia social del tema y el discurso político, entendida la política como la participación del ciudadano en los asuntos de interés público.
La vida engorda es la prueba de que la palabra dicha, escrita, filmada, la palabra en diálogo abierto, comprometido, profundo, sigue siendo fuente de aprendizaje, herramienta principal para conocer el mundo y conocernos a nosotros mismos.

Un proyecto colaborativo de: Rubén Vicente, La CALA y La Particular
Organiza: El Patio coworking.

Cómo llegar al El Patio:


Proyección en Zaragoza

La Vida Engorda se proyectará en el Centro de Historias de Zaragoza el 26 y el 27 de mayo de 2017 a las 18:30 en el aula Mirador.
Entrada libre hasta completar aforo.

Proyectaremos la entrevista completa y después abriremos un diálogo/coloquio. La entrevista no está pública en internet, por lo que es una oportunidad fantástica para acercarse, verla, y compartir impresiones con todo el equipo de La Vida Engorda: La CALA, Rubén Vicente y La Particular.
Os invitamos a venir y participar de este proyecto.

la vida engorda centro de historias zaragoza

La Vida Engorda es un ensayo con formato audiovisual. Un ensayo en el que confluyen la pasión por el conocimiento, la expresión artística, la relevancia social del tema y el discurso político, entendida la política como la participación del ciudadano en los asuntos de interés público.
La vida engorda es la prueba de que la palabra dicha, escrita, filmada, la palabra en diálogo abierto, comprometido, profundo, sigue siendo fuente de aprendizaje, herramienta principal para conocer el mundo y conocernos a nosotros mismos.

Un proyecto colaborativo de: Rubén Vicente, La CALA y La Particular
Organiza: Ayuntamiento de Zaragoza – Sociedad Municipal Zaragoza Cultural.

Cómo llegar al Centro de Historias: