zanahoria de juguete que va bien para la vista

La vida engorda

La vida nos da. La vida nos quita. La vida sucede y nos une. El estado o condición de ser vivo conecta de forma inherente a quien escribe y a quien lee. A quien da y a quien recibe.

A mí se me ha dado mucho. Bueno y malo. Tengo la agradable costumbre de compartir lo bueno, lo que se me da y lo que consigo, pero sobretodo la información. Me fascinan los datos, los hechos y la búsqueda de soluciones y respuestas. La información es como el amor, cuanto más das más recibes. Y seamos sinceros, tal y como tenemos estructuradas las cabecitas hoy en día, es más fácil practicar la cultura libre que el amor libre.

Lo bueno lo comparto pero lo malo lo retengo. Como la retención de líquidos en el cuerpo, hay quien tiene mayor o menor tendencia de retención de males del espíritu. Como con la retención de líquidos en el cuerpo, hay tratamientos y técnicas que ayudan, pero lo importante es moverse.

La vida engorda empieza en agosto de 2016 en forma de intercambio postal con Grassa Toro.
Escribiendo comparto lo bueno y lo malo. Ordeno y reestructuro. Identifico. Me identifico. Descubro. Lo que retenía como “lo malo” ya no es algo que ha de permanecer oculto, sino que al escribir se convierte en otra cosa. Al escribir pongo en marcha el flujo de vivencias y pensamientos.
Entro en el juego de ensayar el ensayo.

Como ensayo, siempre incompleto, siempre en movimiento, procedo a compartir las verdades de mi realidad.

He retenido mucho en la vida, pero es hora de empezar a moverse.
Porque ya se sabe, si no te mueves, la vida engorda.